Pilates y diabetes. Puntos a considerar

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La práctica de actividad física es fundamental tanto en pacientes de tipo I (diabetes mellitus) y tipo II. Tanto es así, que la Fundación Española de Diabetes destina grandes esfuerzos a promover el deporte entre los pacientes diabéticos y la población con predisposición a sufrir la enfermedad. Según el Doctor José Ramón Calle, especialista en Endocrinología y Nutrición, los mayores expertos a nivel mundial así como las Sociedades Científicas más reconocidas respaldan la práctica de actividad física como parte del tratamiento de la diabetes.

Por norma general y salvo excepciones, las personas diabéticas deben practicar ejercicio de forma moderada y controlada diariamente. La actividad física les ayuda a controlar sus niveles de azúcar en sangre así a como a disminuir la cantidad de insulina diaria necesaria, en el caso de los diabéticos de tipo I. El ejercicio cardiovascular es fundamental para prevenir problemas circulatorios pero siempre teniendo en cuenta que será recomendable no recurrir a ejercicios de alto impacto, pues pueden alterar sus cifras de glucemia en sangre, provocando hipoglucemias. En muchos casos además los pacientes diabéticos sufren, como consecuencia de su enfermedad, peligro de generar lesiones y retraso en la consolidación de fracturas, por lo que una rehabilitación basada en ejercicios de Pilates podría ser la más recomendada.

Si va a practicar pilates, es importante conocer el nivel de glucosa en sangre antes de comenzar una sesión de Pilates. Si el nivel es demasiado elevado, no es recomendable practicar ejercicio de forma inmediata.

Durante las primeras sesiones, es recomendable realizar un nuevo test de glucosa después de los primeros 30 minutos. Si la persona no está habituada a realizar ejercicio, es posible que 30 minutos de Pilates le provoquen una hipoglucemia, aunque esto depende de cada persona y lo habituado que esté su cuerpo al ejercicio físico.

Una vez terminada la sesión deberá revisar de nuevo el nivel de glucosa.

Es recomendable avisar a la persona diabética que muchas veces los niveles de azúcar disminuyen pasadas dos horas de la práctica del ejercicio, por lo que deberá controlar su azúcar para evitar posibles hipoglucemias post-ejercicio.

Superadas las primeras sesiones, con un control antes y después de la sesión será suficiente.

Si sus cifras de glucosa son demasiado bajas debido al Pilates, revise las cifras de glucemia previas y posteriores a las sesiones de Pilates, para poder ajustar la medicación.

Si el resultado es que sus cifras de glucemia no varían con la práctica de Pilates, aún así estará haciendo un gran trabajo para prevenir las posibles complicaciones de su enfermedad.

¡SE HA DESPLOMADO! SÍNTOMAS DE LA DIABETES

Es muy importante antes de iniciar la práctica, reconocer los síntomas de una hipoglucemia y saber reaccionar a tiempo. A nadie le gusta desmayarse por falta de azúcar en sangre, por eso, ser precavido nunca está de más. Este es nuestra guía de detección de hipoglucemias.

Estar concientes de los síntomas que suele tener cuando sufre una bajada de azúcar en sangre y tenerlos en cuenta mientras practica Pilates.
Los síntomas más habituales son palidez, sudoración, alteraciones del habla (incongruencias, trabarse al hablar…), mareo, pérdida de visión momentánea y pérdida de conocimiento.
Para contrarrestar una hipoglucemia, si la persona tiene conocimiento y puede tragar, lo más rápido y sencillo es darle un vaso de agua con azúcar, una bebida azucarada o un zumo.
Si ha perdido el conocimiento, requerirá de una inyección de glucosa subcutánea. Por su seguridad y tranquilidad, llévela siempre a la clase de Pilates.

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